Textrinum

Sala para hilar y tejer

 

Mujer hilando, jarra griega, Museo Británico
Mujer hilando, jarra griega, Museo Británico

El hilado es el proceso por el que las fibras se convierten en hilo. Para  empezar era necesario retorcer las fibras sobre ellas mismas hasta dejar un solo hilo cuanto más delgado mejor, para lo que se utilizaba la rueca y el huso. Cuando la bobina de cada huso se cargaba con hilo, se ponía en una cesta (calathus) hasta que había suficiente para que las tejedoras comenzaran su trabajo.

Detalle del mosaico de Aquiles con instrumentos de costura, Villa de la Olmeda, Palencia
Detalle del mosaico de Aquiles con instrumentos de costura, Villa de la Olmeda, Palencia

La matrona ideal se presentaba como tejedora de lana, dirigiendo el trabajo de sus esclavas hilanderas, tejedoras y pesadoras de lana, que verificaban la cantidad de trabajo diario realizado, todas implicadas en el proceso doméstico de producción de tejidos para la familia y bajo la protección de Minerva, diosa de la industria del tejido. Cada hogar, especialmente en el campo, contenía un lugar (textrinum) con todos los aparatos necesario para trabajar la lana.

Reproducción de telar romano, Museo de Segovia
Reproducción de telar romano, Museo de Segovia

Para tejer se fijaban los hilos verticales a un marco conocido como telar (tela), y  los hilos horizontales se pasaban de atrás adelante entre los verticales usando una lanzadera. Finalmente los hilos de la trama se agrupaban usando un instrumento dentado llamado peine. Para tensarlos se utilizaban pesas.

Pesas de telar, Museo de Palencia
Pesas de telar, Museo de Palencia

Tras el tejido de las telas, debían confeccionarse las prendas cosiendo con agujas, éstas eran de bronce y hueso. Para las de buena calidad se debían emplear agujas de bronce, mientras que para los tejidos más bastos se usarían agujas de hueso, o punzones de metal  para perforar previamente los tejidos y poder pasar posteriormente la aguja de hueso enhebrada.

Agujas de coser, Museo Arqueológico de Mérida
Agujas de coser, Museo Arqueológico de Mérida