Villa Rustica

Mosaico, Villa de Dominus Julius, Museo del Bardo, Túnez
Mosaico, Villa de Dominus Julius,Museo del Bardo, Túnez

La villa rustica puede ser una modesta construcción o una mansión lujosa en el campo al servicio de una explotación agrícola (fundus).

La villa constituye un conjunto arquitectónico formado por una serie de estancias con una distribución y orientación condicionadas por el gusto del propietario y la propia situación de la finca de forma que pueda proporcionar a la familia una agradable estancia.

Columela en el siglo I aconseja sobre cómo debe ser la finca para que sea rentable y hace una división en pars urbana, pars rustica y pars fructuraria.

Para la ubicación de una villa debía tenerse en cuenta, además de la fertilidad del suelo, su cercanía a ríos o manantiales,  que disfrutase de una buena panorámica y un clima benigno. Y próxima a la ciudad para facilitar la visita del dueño. Además para la comercialización de los productos debía estar cerca de vías de comunicación y mercados. Contar con la existencia de estructuras agrarias anteriores y con que la mentalidad de los indígenas vecinos fuera próxima a la romana era también un factor a considerar en el establecimiento de una villa.

La pars urbana es la destinada a acomodar al propietario y su familia y debe incluir una casa que les ofrezca todas las comodidades de las que disfrutan en la ciudad. Es por ello que su distribución en los primeros tiempos  se corresponde  a la de típica domus itálica, por lo que comparten la disposición  en torno a un patio con peristilo, alrededor del cual se organizan las diferentes estancias.  En el Bajo Imperio cuando los propietarios residen habitualmente en la villa, aparecen estancias más lujosas y se añaden galerías con columnas y jardines.

La pars urbana es el área residencial del señor o dominus y en su calidad constructiva y decoración se manifiesta el prestigio social y la riqueza de la familia. En esta zona el propietario se dedica al descanso, al ocio y a la administración de sus asuntos y propiedades.
Mosaico con villa, Tabarka, Museo del Bardo, Túnez
Mosaico con villa, Tabarka, Museo del Bardo, Túnez]

La pars rustica es donde se ubica la cocina con techo alto para evitar el peligro de incendio. Se encuentran allí los cuartos de los esclavos y del vilicus, capataz de la finca.
Mosaico de la Iglesia de Lot y Próculo, Mount Nebo, Jordania
Mosaico de la Iglesia de Lot y Próculo, Mount Nebo, Jordania

En la pars fructuaria se elaboran, conservan y almacenan los productos del campo. Columela menciona prensas y bodegas para el vino y el aceite, pajares, graneros y molinos.

Mosaico de la cúpula de Sta Constanza, Roma
Mosaico de la cúpula de Sta Constanza, Roma

Dentro del recinto de la finca se encuentran los huertos, frutales y jardines con flores. Fuera y repartidos según la condición del suelo, se hallan las viñas, olivares, arboledas, los campos de cultivo, los prados y las regiones boscosas para la caza.

El tamaño y riqueza de una villa va a depender en gran medida de la época y del estatus social y económico del propietario. Durante la República se constituían pequeños y medianos centros de explotación en los que la mano de obra es mayoritariamente esclava, en un principio, pero va disminuyendo hacia el final de la época.

Durante el Alto Imperio la villa se hace más confortable y acoge durante sus visitas al dueño, que es generalmente absentista, aunque a partir del siglo II empezará a convertirse en su residencia permanente. Los trabajadores son mayoritariamente libres e incluso algunos son colonos o arrendatarios, vinculados a la tierra, y con algunos derechos sometidos a los amos.

Mosaico con villa, Tabarka, Museo del Bardo, Túnez
Mosaico con villa, Tabarka, Museo del Bardo, Túnez

Ya en el Bajo Imperio las villas reflejan gran suntuosidad en su construcción y decoración, y desde el siglo III se produce la concentración de la propiedad y el desarrollo de los latifundios. Los propietarios residen habitualmente en sus villas, ya que abandonan la ciudad por los problemas políticos y económicos que se producen en la misma y cumplen la función de patronos y protectores de sus trabajadores.