Hortus

Pintura de jardín, Casa de Livia en Prima Porta, Museo Nacional Romano
Pintura de jardín, Casa de Livia en Prima Porta, Museo Nacional Romano

Del tradicional huerto de las casa romanas en el que se cultivaban hierbas, verduras y algunos árboles frutales para el consumo familiar se pasaría a tener un gran terreno junto a la villa en el que el cultivo extensivo permitiría vender los excedentes en los mercados cercanos.

El terreno debía ser fértil y con acceso al agua para regar, para lo que se aconsejaba aprovechar las aguas procedentes de la casa.

Esclavo recogiendo fruta, Museo del Bardo, Túnez
Esclavo recogiendo fruta, Museo del Bardo, Túnez

Plantas y frutas se cultivaban como alimento, para decorar retratos de los dioses, para deleitar a los huéspedes, proporcionar fragancias o alimentar las abejas.

Los huertos proporcionaban  hierbas, como medicinas para aliviar dolores, como aditivos en cosméticos y condimentos en gastronomía.

Las flores se utilizaban como elemento decorativo para la realización de coronas y guirnaldas; alimentar a las abejas; se añadían a los vinos para dar aromas y se utilizaban en ritos domésticos, como matrimonios y funerales.

Pintura con membrillos, Casa de Livia en Prima Porta, Museo Nacional Romano
Pintura con membrillos, Casa de Livia en Prima Porta, Museo Nacional Romano

La fruta era signo de refinamiento y lujo entre los ricos cuando se consumía fresca, como postre, en los banquetes. Se empleaba como entrante, como ingrediente de platos principales y en la elaboración de salsas. Para hacer conservas, sobre todo en el entorno rural,  se introducía en miel, vino, o  salmuera.

Las frutas se denominaban por el lugar de procedencia, granada de Cartago, ciruela de Damasco, membrillo de Creta, albaricoque de Persia, higos de Caria.

Cesto de frutas, Herculano
Cesto de frutas, Herculano

Príapo era un dios protector de huertos y jardines, que guardaba las villas rústicas y participaba en la fertilidad de la tierra y en la fecundidad de hombres y animales. Se le ofrecían las primicias de las cosechas, libaciones y sacrificios de animales. Su figura grotesca en los huertos espantaba a los pájaros y ladrones.
Cesto con frutas, Villa de Carranque
Cesto con frutas, Villa de Carranque