Musica

Música en la antigua Roma

 
Mosaico de la casa de Cicerón, Pompeya, Museo Arqueológico de Nápoles
Mosaico de la casa de Cicerón, Pompeya, Museo Arqueológico de Nápoles

Los romanos adoptaron las tradiciones musicales de Grecia, Egipto y otros pueblos conquistados. La función de la música se centraba en la exaltación militar de desfiles y marchas, en rituales culturales y religiosos, como danzas para propiciar la fecundidad,  bodas y funerales. Los romanos utilizaron la música como un elemento de ocio, tomando como ejemplo a los Ludiones, actores de origen etrusco, que bailaban al ritmo de la tibia (flauta), aunque le añadieron una melodía cantada. En las grandes casas y villas, algunos propietarios tenían compañías de esclavos músicos, pues les gustaba acompañar sus cenas y sobremesas de conciertos vocales e instrumentales.

Apolo, dios de la música, con cítara
Apolo, dios de la música, con cítara, Museo Nacional Romano

Algunos músicos estaban muy bien pagados y se hicieron famosos y populares, como Terpnos, gran citarista que enseñó al mismo Nerón.

La música acompañaba la vida de los romanos en las  cosechas con los versos fesceninos que entonaban los jóvenes en forma de improvisaciones groseras y satíricas, para propiciar una buena cosecha o agradecer los frutos recogidos. En los días festivos se celebraban danzas en la que los participantes bailaban en un corro en honor de los dioses.

Mosaico de Rávena, Italia
Mosaico de Rávena, Italia

Para celebrar los nacimientos y cumpleaños se hacían fiestas en las que los invitados bailaban al son de la música ejecutada por esclavos domésticos o compañías de músicos ambulantes.

En las ceremonias nupciales los jóvenes cantaban unas canciones en honor de los novios, los epitalamia. En los famosos banquetes romanos la cena solía concluir con un entretenimiento de carácter lúdico o cultural. Se leían poesías, se escuchaba alguna composición musical o se asistía a una representación teatral de pantomima o a un baile ejecutado por las famosas puellae gaditanae. Estas bailarinas que procedían del sur de Hispania, bailaban una danza muy sensual, acompañadas de una especie de castañuelas, crustamatae beticae, llevando muy poca ropa. Otro espectáculo privado era el de los cinaedi, hombres que ejecutaban una danza provocativa con movimientos lascivos y afeminados, acompañados de instrumentos de origen oriental.

Mosaico con flautista y bailarina
Mosaico con flautista y bailarina

Las danzas que representaban bailarinas de países orientales, como Siria o Egipto, tenían un origen religioso que trascendió a un mero espectáculo lúdico. Las flautistas sirias formaron parte del entretenimiento proporcionado en la comissatio romana.

Los pantomimos actuaban con una máscara y movían su cuerpo, cabeza y manos de forma tan expresiva y rítmica que transmitían, sin palabras, historias mitológicas y cotidianas. Solían actuar con acompañamiento musical.  Acróbatas y saltadores (ioculatores) deleitaban también a los comensales asistentes a estas cenas.

En Roma jóvenes de ambos sexos aprendían danzas para saber moverse con soltura y gracia, pero debían guardar decoro en su representación. Algunos nobles y emperadores destacaron por sus actuaciones musicales y sus representaciones como bailarines ante sus invitados, aunque algunos dañaron su reputación al hacerlo de forma indecorosa.

crótalos nápolessistros Nápoles

Los instrumentos musicales de los romanos aumentaron el tamaño de los heredados de los griegos para obtener mayor intensidad y volumen de sonido. De cuerda se utilizaba la lira y la cítara, que es símbolo del dios Apolo. De viento los romanos adoptaron el aulos griego, doble flauta con agujeros y lengüeta, que ellos llamaron tibia. También se empleaba la bucina  o trompeta de metal. El hydraulis era una especie de órgano que se empleaba en conciertos lúdicos, pues no tuvo connotación religiosa hasta el siglo VIII. Como instrumentos de percusión se tocaba el tympanum, especie de pandero, típico de las Bacantes en los cortejos dionisiacos, los crótalos, aros de metal para los dedos y el sistro.