Convivium

Banquete Romano

Mosaico, Casa de los Castos Amantes, Pompeya
Pintura, Casa de los Castos Amantes, Pompeya

El banquete o convivium era una ocasión especial para reunirse y celebrar festividades y acontecimientos públicos o privados. Solía comenzar después de los baños. Primero se hacía la cena y después  se celebraba la comissatio, tiempo en el que se disfrutaba de la tertulia y la diversión mientras se bebían vinos selectos.

Los invitados se acomodaban en los lechos de los triclinios del comedor donde se descalzaban y los esclavos les lavaban los pies. En cada uno de los triclinios cabían tres invitados y solía haber tres en cada comedor. En la época imperial se impuso el lecho en forma de media luna (stibadium). Los esclavos traían unas bandejas, repositorium, que dejaban en las mesas centrales, de donde se servían los comensales. Como la comida venía ya troceada, se comía con las manos, que eran lavadas frecuentemente con agua perfumada por los esclavos. Cada invitado traía su servilleta o se la proporcionaba el anfitrión y servía para limpiarse o llevarse las sobras.

Mosaico de Centocelle, Italia
Mosaico de Centocelle, Italia

La cena empezaba, tras la invocación a los dioses agradeciendo su protección, con la gustatio, entrantes con  huevos, verduras, mariscos, acompañados de vino dulce (mulsum). Con la prima mensa se servían los platos de carne, pescado y alimentos exóticos, condimentados con especias y garum y exquisitamente  presentados para llamar la atención de los invitados. Con la secunda mensa o postre se acababa la cena.

Pintura de banquete
Pintura de banquete

Tras la cena empezaba la comissatio, en la que se coronaba a los invitados con guirnaldas de flores y se elegía al magister bibendi ,  que decidía en qué proporción se mezclaría el vino y el agua en una crátera, de donde se serviría después en las copas.  Mientras, se sucedían los entretenimientos que podían ser musicales o literarios, y, a veces, lúdicos como los espectáculos acrobáticos.